¿Que
es el tiempo? ¿Eso que se gasta o es ese que no vuelve nunca? Es
aquello que todos ansían, el tiempo es libertad, el tiempo es
reflexión, el tiempo lo pone todo en su lugar, a veces si, a veces
no. Creemos que lo perdemos pero en realidad no puedes perder algo
que ni tan si quiera es tuyo (pierdes tu existencia), con el tiempo
toda acción tiene su reacción a veces a nivel estelar otra
microcelular, pero nunca esta de más, pensamos q esta de menos que
falta en ocasiones tiempo para emprender vuelo, tiempo para un te
quiero, tiempo para forjar una amistad. El Tiempo puede ser también
una tortura depende de la persona del momento depende de la
circunstancia. El tiempo es relativo y creemos controlarlo pero
siempre esta activo, no podemos pararlo. Pero ¿Porque decimos que no
hay tiempo? Si en realidad es un flujo constante como el viento o
como un sentimiento, siempre hay tiempo porque el tiempo no lo
podemos controlar, se escapa de las manos si acaso lo podemos
medir...y también es discutible. Queremos tiempo para tener calma
nos sentimos seguros teniéndolo en propiedad y él se queda callado
y ofrece piedad deja que creamos q es nuestro, oh que malo es el
tiempo que nos engaña sin cesar, cuando quiere acelera el paso se
pasa en un pestañear, y en lo árido del camino te hace caminar
despacio, pero es listo y se esconde para que no le pregunten
¿Cuantos alzaron la voz y no recibieron la respuesta? Pero si alguna
vez le veis limitaros a decir ahí va el engañador sin dueño, ahí
va el que me quita el sueño por no tenerlo, o ahí va ese que me da
la vida y no puedo detenerlo. También nos la quita, el paso del
tiempo es el lento paso de la muerte, cada instante que pasa es un
instante menos de existencia. Al tiempo le da igual si lo tomas o si
lo dejas, le da igual que te subas a ese tren o que te quedes en el
andén, no le importa si necesitas más o si necesitas menos él pasa
por ti. En el tiempo no hay pasado, puesto que el pasado no es más
que un recuerdo que opera en el presente, ni futuro porque esos
planes que tienes en mente germinan también en el presente , es un
presente constante por eso hay que vivir cada instante, no queráis
parar el tiempo porque sería parar la historia. El tiempo no tiene
definición aunque por comodidad se la intentemos aplicar, que algo
no tenga definición no es negativo, es un abismo de posibilidades,
no os sintáis a la intemperie por ello, no acotéis lo
indeterminado, él limita sin ser limitado. Podemos concluir diciendo
que el tiempo es ápeiron.
Hola, este es un lugar donde plasmo mis divagaciones mentales para que otras mentes que van a la deriva lean lo que publico, si has llegado hasta aquí te invito a que leas alguna entrada y te doy las gracias de antemano.
martes, 30 de diciembre de 2014
martes, 18 de noviembre de 2014
Acelerados y Saturados
¿Cuantas
veces a lo largo de hoy te has parado a pensar, a hablar contigo
mismo? Probablemente la respuesta sea cero, es algo normal pero
debería ser preocupante, vivimos tan deprisa que no tenemos tiempo
ni para pensar y eso tarde o temprano pasará factura, siempre vamos
corriendo de un lado a otro con prisa y cuando tenemos tiempo de
relajarnos lo dedicamos a las nuevas tecnologías, véase TV,
ordenador, Ipad, videojuegos y un sin fin de cosas que nos quitan el
tiempo y con ello la vida sin aportarnos más que algo de ocio barato
(o caro ya según lo que usemos), el ser humano esta retrocediendo
hacia la tecnología, si retrocediendo porque estamos involucionando,
(no se me malinterprete, yo también utilizo ordenadores, y veo la
televisión, etc pero no simplifiquemos, todos sabemos a lo que me
refiero y el que no que me pregunte), nos estamos distanciando de
nosotros mismos, vivimos en una época donde el “yo” está
saturado, no es un yo interior sino completamente exterior y banal,
ya no respetamos ni nuestra propia intimidad gran culpa de esto lo
tienen las redes sociales y los móviles con cámaras, narramos cada
acción del día, cada pensamiento estúpido o no, lo que nos gusta y
lo que no, hemos exteriorizado tanto el yo que ya no nos interesa....
Antes
tenía aliciente quedar con alguien para conocerle, ver sus gustos
inquietudes, etc pero ahora todo eso está en internet ya carece de
atracción y esto provoca una aceleración a la hora de las
relaciones (amistosas inclusive, tan pronto adoramos a alguien por
creerlo conocer como nos la clava sin que podamos verlo), porque es
lo que tiene internet que uno puede escribir, y decir lo que quiera,
pero nada garantiza que lo que se diga sea solo la verdad.
Pero
sin duda el remate épico de este yo saturado son las fotos, tomamos
fotos de todos los momentos porque queremos almacenarlos (yo la
primera que lo hace) pero hay veces que nos pasamos, como decía
Aristóteles en el término medio está la virtud, a todos se nos
vendrá a la mente escenas en un restaurante donde el comensal está
más pendiente de hacer una buena foto para que el mundo vea lo bien
que come que en disfrutar del plato en si, estamos siempre más
pendientes de matar el momento inmortalizándolo que de vivirlo, la
foto apoya al recuerdo, pero si no disfrutamos los momentos no hay
recuerdos agradables y de nada servirá entonces la dichosa foto, hay
que dejar las competiciones absurdas cuanto más intenta mostrar
alguien lo bien que lo está pasando con fotos más reitera el
aburrimiento que está sufriendo y la falta de interés. No cambiéis
nunca el placer de un momento, por un recuerdo objetivo y
superficial.
Cada vez somos menos impresionables, tenemos menos inquietudes, por
culpa de la ciencia, donde la tecnología avanza rápidamente y lo
que ayer nos sorprendía, hoy esta anticuado, toda esta aceleración
mata al sujeto, la persona, tiene miedo de interiorizar de hablar
consigo misma, puesto que cree tener todo lo que necesita fuera, sin
darse cuenta de que con lo que tiene le basta, no hay mejor
tecnología que la mente propia ni mejor cámara que tu propia
retina.
lunes, 3 de noviembre de 2014
El hogar son las personas no los lugares
El
hogar son las personas, no los sitios. Esto lo he ido aprendiendo con
el tiempo y supongo que aún me queda mucho más por aprender.
Solemos llamar hogar a ese edificio que tiene unos cimientos, unas
habitaciones, ese lugar donde dormimos y hacemos parte de nuestra
vida. Es un sitio que nos aporta seguridad, tranquilidad, comodidad,
nos da un respaldo incluso, pero.... bien mirado un edificio no puede
tener dichas características, la seguridad, la tranquilidad, etc nos
la dan las personas que están con nosotros, ya sea compartiendo
casa, habitación, un banco, etc. Nuestro hogar puede ser incluso un
“simple” libro(lo entrecomillo porque ningún libro es simple).
Es algo que te aporta una estabilidad emocional o una inestabilidad
necesaria. Tenemos que aprender a des-limitar este concepto, la RAE
ese diccionario por el que nos regimos los españoles para el
significado de las cosas da una definición tan pobre como esta:
“Casa o domicilio” o “Sitio
donde se hace la lumbre en las cocinas, chimeneas, hornos de
fundición,etc”. Aprendamos a abrir la mente. No importa lo que te
alejes de tu casa pues no es más que un ente físico, importa la
gente, las personas de las que te rodeas. ¿Que prefieres tener una
gran casa o tener un gran hogar? Hay quien se parará a pensarlo
incluso, ¿Para que quiero un palacio vacío, lleno de personas que
me hacen sentir solo?.Que equivocados algunos que piensan que tienen
el mejor hogar, por tener un sitio donde habitar, cuando sus vidas
están más cercanas al infierno que otra cosa. Es cierto que en esta
vida se busca el bienestar y la comodidad, cierto que es más fácil
encontrarlo con dinero, pero deja al lado por un momento esos
prejuicios, esos ahogos económicos y piensa en tu persona como algo
más allá de lo físico. Deja esa falsa necesidad creada por la
sociedad y tu cultura, esa falsa creencia de tanto tienes tanto
vales, porque esa afirmación solo será correcta cuando lo que
cuente no sea lo monetario, cuando lo que cuente sea tu felicidad,
sea tu hogar, tu hogar verdadero. La experiencia me ha enseñado que
da igual el tiempo que estés fuera de tu domicilio, lo único que
importa en esta vida es tener personas por las que merezca la pena
seguir existiendo. Porque al fin y al cabo solos en este mundo no
somos nadie, todos necesitamos personas en las que creer y que crean
en nosotros, ya nos unan lazos de sangre, de amor, de amistad o de lo
que se os ocurra. Gracias a “mis hogares” por que conseguís que
me sienta siempre en casa.
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