Si te preguntaran
si vives con miedo, rápidamente tu cara adoptaría una expresión de
sorpresa y responderías francamente que no. Pero lo real es que si,
todos tenemos miedo de algo, vale que de ahí a vivir con miedo hay
un abismo...o ¿no? Hay miedos que cuesta descubrir que los tenemos,
pero que indudablemente están ahí alimentados por la sociedad. Hay
miedo a ser uno mismo y este es el peor de todos, no queremos ser
rechazados y la “mejor” manera de no serlo es siendo uno más del
rebaño, si eres como todos, no destacas, no sobresales no habrá
problema serás uno más, aceptado. Pero es alto el precio a pagar y
ese precio es el tesoro más preciado de una persona: su
individualidad. En el momento que la pierdes ya no eres tu, pero el
sonido del dinero no te deja oírte, la sensación de ser aceptado te
nubla la vista. Para y piensa ¿soy como me gustaría ser? Cuantas
veces no has usado tal o cual ropa por el que dirán, y te has
llevado horas y horas delante del espejo para salir y gustarle a todo
el mundo sin pensar si te gustas a ti. Cuantas personas hay
estudiando cosas que no les gustan y teniendo que dedicar su vida a
cosas que no le entusiasman, todo por tener dinero porque sin él en
este mundo haces poco (o al menos eso pretenden venderte), preferimos
el dinero a nuestra propia felicidad. También hay muchos hipócritas
escondidos, que dicen lo que no piensan y piensan lo que no dicen, no
vaya a ser que la gente se ponga en contra suya, van siempre al sol
que más calienta, y estos como diría Heráclito viven dormidos.
¡Ay, pobre de aquellos que si que estudian lo que quieren, visten
como quieren y dicen lo que piensan de verdad! En la mayoría de los
casos son rechazados, la envidia está a la orden del día y el que
nunca luchó por conseguir sus sueños no puede permitir que otra
persona luche y trate de conseguirlos. Por esta razón las personas
que hacen lo que quieren tienen que verse sometidos a constantes
ataques (muy gratuitos) sobre su forma de ser y de llevar SU vida. No
me gusta poner ejemplos personales, pero haré una excepción, ya que
(me siento afortunada por ello), yo estudio lo que estudio por
VOCACIÓN y placer, y estoy conforme con ser como soy y trato de
seguir siendo así a pesar de las críticas, yo estudio filosofía y
cuando me preguntan que estudio, a que me quiero dedicar o similares,
a la gente se le suele dibujar un gesto extraño y me dicen
¿Filosofía? ¿y eso que salida tiene? ¿pero a ti te gusta? En fin
con este ejemplo solo trataba de ilustrar un poco lo que decía
antes. Obviamente que no soy el “el superhombre” de Nietzsche ni
pretendo ser un referente, pues seguramente también tengo mis miedos
y defectos, solo trato de invitar a la gente a realizar lo que de
verdad le salga del corazón, que solo vivimos una vez y sería una
tontería desaprovechar la oportunidad de ser feliz. Es imposible
contentar a todo el mundo, así que al menos contenta-te a ti mismo
para no poder reprocharte nada. No tengas miedo de ser tu mismo, ni
de cumplir tus sueños, disfruta los pequeños momentos y no te dejes
engañar que no hace falta ser rico para divertirse, mi madre me dijo
una vez que no es más feliz el que más tiene sino el que menos
necesita y creo que tiene mucha razón. Cuida lo poco que tienes,
quédate solo con lo fundamental que es tu individualidad, los
grandes cambios empiezan por algunos inapreciables y el modo de
cambiar el mundo es cambiando todos un poquito. A partir de hoy no
pongas zancadillas a los demás, si consiguen sus sueños no sientas
odio, ni envidia sino motivación, no te conformes con ser una pieza
más del sistema. Escúchate a ti mismo, no tengas miedo de hacerlo,
sal y vive de verdad porque hoy es el día, y mañana y pasado y el otro.....el día de ser valiente.